Es una enfermedad neurológica frecuente que cursa por crisis que pueden ir desde simplemente notar hormigueos en un lado del cuerpo a perder la consciencia y realizar movimientos bruscos.

Existen muchos tipos de epilpesia y la mayoría de los pacientes podrán hacer una vida normal y se controlaran con el tratamiento. Un diagnóstico precoz es importante, así como conocer las características de los episodios.

En ocasiones debemos recurrir a técnicas diagnósticas como el electroencefalograma que ve la actividad cerebral (EEG) o incluso pedir a nuestro paciente que está unos días en el hospital con el video-EEG.

Disponemos de múltiples fármacos útiles por lo que, en principio, realizaremos un tratamiento “a medida” evitando los efectos secundarios.

 En esta guía se describe la enfermedad y la actitud que debemos seguir, también existen consejos editados por JAMA sobre la epilepsia.