El mareo y el vértigo son dos síntomas que pueden ser la expresión de procesos benignos o cuadros realmente graves. Ambos son incapacitantes y una causa habitual de acudir al neurólogo. Los incluímos dentro de la patología neurootológica.

Una de las causas más frecuentes de mareo es el vértigo. El término vértigo implica ilusión de movimiento y prácticamente siempre hace referencia a una afectación de las vías vestibulares centrales o periféricas. Habitualmente esta sensación será rotacional en el plano horizontal (como un tiovivo), sin embargo en algunos pacientes puede ser de desplazamiento o de
giro en al plano vertical.

Existen muchas causas de vértigo y el neurólogo distinguirá las que son debidas a enfermedades del cerebro, que denominamos centrales, de aquellas que son por problemas en el oído y las vías que conducen la información al cerebro, que llamamos periféricas. Dentro de las centrales hay cuadros graves, como los ictus o la esclerosis múltiple. Otras enfermedades neurológicas también pueden presentar vértigo como las migrañas, que sin ser graves son muy importantes por que merman mucho la calidad de vida de los pacientes y además tienen tratamientos muy efectivos.

En el caso de la sospecha de un ictus la evaluación urgente por un neurólogo es fundamental. Si se detecta precozmente podremos poner sustancias que disuelvan el trombo y mejoren al paciente. Dentro de los denominados periféricos en ocasiones son debidos a virus que afectan al oído en otras por desplazamiento de los otolitos, unas piedras que tenemos en el oído que al mover la cabeza indican que nos estamos cayendo. Este último vértigo conocido como vértigo posicional paroxístico benigno mejora con unas maniobras que se pueden hacer en la consulta.  En contra de lo que cree la mayoría de las personas los problemas cervicales no suelen producir sensación de mareo. Tampoco se deben a que se “pincen” los vasos que llevan sangre al cerebro por la artrosis cervical.

En resumen, los pacientes con vértigo necesitan una evaluación detallada y actualmente disponemos de maniobras y tratamientos eficaces para la mayoría de los pacientes.